lunes, 19 de enero de 2015

La cotidianidad de un poeta cotidiano

Los poetas también llenamos solicitudes,
Hacemos largas filas para pagar las facturas
Y también nos cortan el agua, la luz y el gas.
Los poetas también tenemos que ir a la guerra,
Tenemos que ponernos uniformes
Y perdernos en las masas mientras esperamos el bus.
Los poetas también hacemos curriculums vitae
Porque sino trabajamos no podemos sostener nuestra creatividad.
Los poetas también votan en las elecciones y también se abstienen.
Los poetas también pagan prostitutas y gigolos,
También ven porno bizarro.
Los poetas también se casan, también son homosexuales, también tienen hijos regados y también mueren sin dejar testamentos.
También se cortan las uñas,
Hacen el desayuno, limpian la casa y alimentan a los gatos.
Los poetas también quieren ir al cine,
También comen helado,
También se cansan de la fiesta,
También sonríen de vez en cuando.
Los poetas también fueron niños y también serán ancianos,
también se enferman, también mueren
Y también son olvidados.
Si somos igual a cualquier persona
¿Por qué somos poetas?
No sé si tengo la respuesta,
pero todo lo que hacemos, lo hacemos por vivir,
Vivir intensamente cada gota de existir.
No hay ninguna otra riqueza
Para este dolor de cabeza.